Es interesante lo que aparece cuando una prensa se dedica a indagarle vida y milagros a alguien en la palestra pública…particularmente si se le conviene a candidatos o causas progresistas. Sigue leyendo
Caso emblemático del grado hasta el cual el gobierno se ha entrometido en nuestras vidas cotidianas, desde Carolina del Norte. Informa el Carolina Journal: Sigue leyendo
La Fundación Susan G. Komen anunció que cesaría sus donaciones a Planned Parenthood, tras una modificación a sus procedimientos que prohíbe donativos a organizaciones bajo investigación estatal o federal. La Izquierda Institucional no tolera ataques a la mayor de sus vacas sagradas, y el contraataque mediático no se hizo esperar. Sigue leyendo
Se supone que la primaria republicana de hoy marcase el tercer peldaño en la coronación de Mitt Romney. Sin embargo, esta semana ha sido una de duros reveses que han dejado en evidencia el mito de inevitabilidad que formaba la médula necesaria de los argumentos a su favor.
La semana no parecía presentar ningún mal augurio para Romney. El entonces ganador de Iowa y New Hampshire disfrutaba una cómoda ventaja en los sondeos de opinión en Carolina del Sur, y acababa de recibir el endoso del recién retirado Jon Huntsman. Pero llegó el debate de Fox, y la embestida de Newt Gingrich contra el comentarista Juan Williams por imputar racismo a comentarios anteriores con respecto al incremento en la cantidad de personas inscritas en programas de manutención social bajo el régimen de Barack Obama. Ese momento, junto a la inhabilidad de Romney de defender su gesta en Bain Capital y su negativa a publicar sus planillas de contribuciones tributarias, le ganó el debate (y el moméntum) a Gingrich.
Entonces llegó el jueves. El miércoles en la noche, ABC anunció su entrevista con la segunda esposa de Gingrich, en la que lo acusó de pedirle un “matrimonio abierto”. El jueves en la mañana, Rick Perry anuncia su retiro de la contienda y subsecuente endoso a Gingrich. John King (de CNN) comienza el debate con el tema de la entrevista de la ex-esposa de Gingrich. Gingrich arremete contra King y acusa a los medios de proteger al Presidente Obama (argumento que no es nuevo para nuestros lectores), lo cual le ganó el aplauso ferviente de los presentes, y acaparó los titulares. Para efectos prácticos, el debate se acabó a los tres minutos.
Rick Santorum, alentado por la noticia de que resultó ser el ganador del caucus de Iowa, logró hacer lo que ningún precandidato había logrado hasta entonces…atacar a Romney por el plan de medicina universal que implantó cuando era gobernador de Massachusetts (el modelo de ObamaCare). Ese ataque, en conjunto con otra defensa floja de los temas de Bain y de las planillas, han colocado a Romney en una posición precaria.
Se supone que la primaria de la Florida marcase la coronación de Romney, tras barrer Iowa, New Hampshire, y Carolina del Sur. Sin embargo, resulta que perdió Iowa, retuvo New Hampshire, va camino a perder Carolina del Sur (las últimas encuestas dicen que hasta por 12 puntos), y la Florida se ha convertido en su lugar de refugio contra una insurgencia conservadora que no acaba de someterse al diktat de la cúpula del partido.
Con todo y eso, Romney tiene las de ganar la nominación. En éstas contiendas, el billete y la organización aún importan. De eso, a Romney le sobra lo que a los demás le faltan. Puede ser que el ascenso de Gingrich termine como los demás, y que al final del cuento la base conservadora se conforme a Romney.
Sin embargo, el próximo retiro (apostaría a Santorum porque tiene poco dinero y Florida es carísimo, pero uno nunca sabe) destilará la primaria, y consolidaría a los conservadores contra Romney. Podría volverse a ver, como comprobó Hillary Clinton en el 2008, que nadie es inevitable.
ACTUALIZACIÓN: Newt Gingrich gana la primaria de Carolina del Sur. Hasta ahora, el margen es de 41-26. La pregunta de la noche la hace David Axelrod, asesor político del Presidente Obama, via Twitter:
Si entre tu campaña y tu superPAC invierten $4.7 millones sin ganar un delegado, ¿cuánto gastaste por delegado?
Ésa es tan solo una de las preguntas que tendrá que hacerse el equipo de Mitt Romney. La paliza de esta noche tiene doble efecto: consolida el voto conservador (ya comenzaron los llamados a Santorum a quitarse) y espanta el endoso que se supone que el ex-gobernador Jeb Bush le diese a Romney a su llegada a la Florida. Como dicen en la tierra de mis padres, ahora es que vamos a ver si el gas pela.